Google Android, como muchos sabrán, es un sistema operativo para móviles y tablets de "código abierto"; lo que significa que cualquiera puede descargarselo y, si quiere, meterle mano. Al dejar abierto el código fuente de Android 4.0.1, cuyo nombre en código es Ice Cream Sandwich, se puede hacer totalmente compatible dicho sistema operativo para procesadores x86.
Gracias a esto, los fabricantes de chips como Intel, AMD, o MIPS, competirán ahora con ARM en la creación de tablets. ARM es uno de los productores líderes de procesadores del mercado y el utilizado hasta ahora por los móviles y tablets Android. Desde hace semanas Intel, el fabricante de chips x86 número uno, ya ha destacado que está trabajando con Google para desarrollar Smartphone y Tablet con sistema operativo Android 4.0 y que lleven sus procesadores.
Google liberó su código a finales del mes pasado, y la mayoría de desarrolladores de Android OS han seguido con su interés en procesadores ARM, los cuales son utilizados actualmente en la inmensa mayoría de teléfonos y tablets comercializadas. Respecto a los móviles con el nuevo sistema operativo de Android, actualmente el teléfono Samsung Galaxy Nexus, presentado recientemente en España de manos de Vodafone, es el único que se ha creado con la última versión de sistema operativo de Google.
Desde Samsung destacan que para primeros de año lo harán extensible al resto de modelos de teléfonos que actualmente trabajan sobre Android 3.x o Honeycomb, con el fin de que los usuarios puedan actualizar sus dispositivos.
Así pues, la puesta en escena de Android 4.0.1 sobre equipos x86 todavía se encuentra en progreso. El código fuente, que se encuentre disponible para su descarga en Android-x86.org, proporciona conectividad Wifi, así como capacidades de aceleración gráfica por hardware y manejo multitáctil. Pero aún hay detalles que solucionar como el sonido, la cámara, la conexión de red Ethernet, o la aceleración hardware para procesadores Intel.
Mi blog refente a nuevas tecnologías, juegos y temas de informática y en general cualquier cosa relacionada con las tecnologías de la información y comunicación (TIC)
2 de diciembre de 2011
4 de octubre de 2011
Microsoft Security Essencials confunde Google Chrome con una "amenaza severa"
Los malpensados dicen que no ha sido una casualidad. Pero ha ocurrido. La aplicación de Microsoft Security Essencials identificaba el navegador Google Chrome como una amenaza de malware y lo eliminaba del sistema. Además, si el usuario intentaba volver a instalar el navegador de Google, nanay de la China, el antivirus automáticamente lo bloqueaba.
Cuando Microsoft se percató del error anunció el fallo en su portal Microsoft Malware Security Center (MMSC). La compañía aseguraba que se había producido un error al identificar "de forma incorrecta" el navegador Chrome (1.113.672.0 o superior) con el archivo PWS:Win32/Zbot, un troyano que roba las contraseñas de aquellos usuarios que visitan determinadas páginas.
Si habeis sido de los afortunados a los que Microsoft Security Essencials les ha estropeado su navegador Chrome, Google ha publicado en el blog oficial de Chrome una serie de pautas para que los usuarios del navegador pudiesen solucionar este problema. Además, avisaba a aquellos usuarios que no habían tenido problemas para acceder a Chrome hacer caso omiso a las pautas publicadas.
Entre las pautas indicadas, Google recomienda a los usuarios de Chrome en primer lugar actualizar Microsoft Security Essentials para que no vuelva a desinstalar el citado navegador. Además, Google lanzó también una actualización en las siguientes 24 horas (sábado 1 de octubre) que reparaba automáticamente Chrome a los usuarios afectados. Tan solo era necesario abrir google.com/chrome desde otro navegador.
Cuando Microsoft se percató del error anunció el fallo en su portal Microsoft Malware Security Center (MMSC). La compañía aseguraba que se había producido un error al identificar "de forma incorrecta" el navegador Chrome (1.113.672.0 o superior) con el archivo PWS:Win32/Zbot, un troyano que roba las contraseñas de aquellos usuarios que visitan determinadas páginas.
Si habeis sido de los afortunados a los que Microsoft Security Essencials les ha estropeado su navegador Chrome, Google ha publicado en el blog oficial de Chrome una serie de pautas para que los usuarios del navegador pudiesen solucionar este problema. Además, avisaba a aquellos usuarios que no habían tenido problemas para acceder a Chrome hacer caso omiso a las pautas publicadas.
Entre las pautas indicadas, Google recomienda a los usuarios de Chrome en primer lugar actualizar Microsoft Security Essentials para que no vuelva a desinstalar el citado navegador. Además, Google lanzó también una actualización en las siguientes 24 horas (sábado 1 de octubre) que reparaba automáticamente Chrome a los usuarios afectados. Tan solo era necesario abrir google.com/chrome desde otro navegador.
2 de octubre de 2011
Google, innovación y realidad
Ha sido curioso leer lo comentado por Kevin Lo en Paris. Para quienes no lo sepan, Kevin Lo es el responsable del proyecto experimental de instalación de fibra óptica de Google, que han llevado a cabo en Kansas City. El señor Lo se ha dado cuenta de la gran cantidad de reglamentaciones que hay que cumplir en el mundo real, a diferencia del mundo virtual donde suele operar Google.
"La regulación puede entorpecer la innovación" y que "la regulación asociada a las infraestructuras físicas de vez en cuando disuade completamente la inversión." son los grandes descubrimientos que ha hecho el Sr. Lo. Y eso que el el proyecto de Google ha sido en los Estados Unidos, aunque su comentario lo ha hecho en Europa donde las reglamentaciones son aún mayores.
Google, hasta hace muy poquito defensor de regular Internet, al fin ha visto la realidad. Si el proyecto de Google lo hubiese realizado en Europa, no sólo vería como la regulación entorpece la innovación, sino que se vería legalmente obligado a compartir la red que hubiese montado con otros operadores a unos precios no fijados por el mercado, sino a los precios que los funcionarios de turno (Estatales y/o Comunitarios) hubiesen decidido, así hubiesen terminado en pérdidas para Google.
Si los planes de Google de proporcionar servicios de telefonía movil se desarrollasen, encontraría el Sr. Lo con una realidad europea muy curiosa: los precios de itinerancia que cobre en toda Europa los fijan los funcionarios de la Comisión Europea, y que los reguladores nacionales hacen lo propio con los que usted pretenda cobrar por terminar en sus clientes.
Por no hablar de otro tipo de legislaciones, como el de la protección de datos de carácter personal, que siempre es un dolor de cabeza para el mundo virtual de Google. Como se sabe, la única forma que tiene Google de "medio cumplir" con la legislación europea de protección de datos, es dejar para Europa sus servicios siempre "en pruebas", informando de que al estar en pruebas, es muy probable (léase imposible) que cumpla correctamente la legislación de protección europea de cada país de Europa.
Google ha abanderado hasta hace unos meses la iniciativa para que se regulara la neutralidad de red de los operadores de telecomunicaciones. Regulación que, como usted dice Señor Lo, puede entorpecer la innovación, cosa que no parecía preocupar demasiado a Google en ese momento. Parece que el Señor Lo y otros miembros de Google se han empezado a dar cuenta del peligro que supone pedir que los burócratas metan su mano en Internet.. ¡a buenas horas! ¿Se darán cuenta nuestros políticos de esto? ¿Creerán ahora que lo dice Google? Otro misterio europeo....
"La regulación puede entorpecer la innovación" y que "la regulación asociada a las infraestructuras físicas de vez en cuando disuade completamente la inversión." son los grandes descubrimientos que ha hecho el Sr. Lo. Y eso que el el proyecto de Google ha sido en los Estados Unidos, aunque su comentario lo ha hecho en Europa donde las reglamentaciones son aún mayores.
Google, hasta hace muy poquito defensor de regular Internet, al fin ha visto la realidad. Si el proyecto de Google lo hubiese realizado en Europa, no sólo vería como la regulación entorpece la innovación, sino que se vería legalmente obligado a compartir la red que hubiese montado con otros operadores a unos precios no fijados por el mercado, sino a los precios que los funcionarios de turno (Estatales y/o Comunitarios) hubiesen decidido, así hubiesen terminado en pérdidas para Google.
Si los planes de Google de proporcionar servicios de telefonía movil se desarrollasen, encontraría el Sr. Lo con una realidad europea muy curiosa: los precios de itinerancia que cobre en toda Europa los fijan los funcionarios de la Comisión Europea, y que los reguladores nacionales hacen lo propio con los que usted pretenda cobrar por terminar en sus clientes.
Por no hablar de otro tipo de legislaciones, como el de la protección de datos de carácter personal, que siempre es un dolor de cabeza para el mundo virtual de Google. Como se sabe, la única forma que tiene Google de "medio cumplir" con la legislación europea de protección de datos, es dejar para Europa sus servicios siempre "en pruebas", informando de que al estar en pruebas, es muy probable (léase imposible) que cumpla correctamente la legislación de protección europea de cada país de Europa.
Google ha abanderado hasta hace unos meses la iniciativa para que se regulara la neutralidad de red de los operadores de telecomunicaciones. Regulación que, como usted dice Señor Lo, puede entorpecer la innovación, cosa que no parecía preocupar demasiado a Google en ese momento. Parece que el Señor Lo y otros miembros de Google se han empezado a dar cuenta del peligro que supone pedir que los burócratas metan su mano en Internet.. ¡a buenas horas! ¿Se darán cuenta nuestros políticos de esto? ¿Creerán ahora que lo dice Google? Otro misterio europeo....
19 de septiembre de 2011
Cambia la pantalla azul de error en Windows 8 - Novedades
Windows 8, el nuevo sistema operativo que esta probando Microsoft, parece que va a ser una nueva revolución en cuanto al sistema operativo se refiere (esperemos, claro, que esta vez no nos haga la putada Microsoft como con Windows Vista). Dentro de las muchas cosas que se han remodelado en este nuevo sistema, está el de la famosa "pantalla de la muerte" de color azul: el clásico pantallazo azul que nos indica que se ha jodido el tema y que hay que reiniciar:
Como buen usuario de Windows, he experimentado infinidad de veces la aparición de este mensaje de forma caprichosa, que tal como indica la Ley de Murphy, suele coincidir con el momento más inoportuno. A lo largo de los distintos sistemas Windows producidos hasta el momento, la pantalla azul ha ido cambiando. Normalmente ha mostrado información sobre el error que provoca que el equipo se reinicie, acompañada de una lista de comandos y frases de control del sistema.
En Windows 8 la nueva pantalla azul destaca por incorporar un emoticono de una cara triste como elemento más destacado. En la parte superior de la pantalla, dos puntos y un paréntesis forma una cara triste, que acompaña al temido mensaje de error del sistema. Me imagino que podrían haber un emoticono de verguenza jeje. "Su equipo ha sufrido un problema que no podía solucionar y tendrá que reiniciarse", pude leerse en la nueva pantalla azul de Windows 8. Esta frase, y una con tipografía más pequeña que describe el error, sustituyen a las largas listas de códigos de versiones anteriores, haciendo que el diseño se desmarque de los utilizados en versiones anteriores de Windows.
Como pasa siempre que Microsoft saca un nuevo sistema operativo, nos juran que la aparición del dichoso pantallazo azúl es algo que casi nunca ocurrirá, aunque en la realidad y luego de instalar cien mil cosas sea algo relativamente frecuente. Pero como Microsoft se preocupa por nosotros, ha buscado aplacar los futuros enfados con la simple pero expresiva cara triste.
Como buen usuario de Windows, he experimentado infinidad de veces la aparición de este mensaje de forma caprichosa, que tal como indica la Ley de Murphy, suele coincidir con el momento más inoportuno. A lo largo de los distintos sistemas Windows producidos hasta el momento, la pantalla azul ha ido cambiando. Normalmente ha mostrado información sobre el error que provoca que el equipo se reinicie, acompañada de una lista de comandos y frases de control del sistema.
En Windows 8 la nueva pantalla azul destaca por incorporar un emoticono de una cara triste como elemento más destacado. En la parte superior de la pantalla, dos puntos y un paréntesis forma una cara triste, que acompaña al temido mensaje de error del sistema. Me imagino que podrían haber un emoticono de verguenza jeje. "Su equipo ha sufrido un problema que no podía solucionar y tendrá que reiniciarse", pude leerse en la nueva pantalla azul de Windows 8. Esta frase, y una con tipografía más pequeña que describe el error, sustituyen a las largas listas de códigos de versiones anteriores, haciendo que el diseño se desmarque de los utilizados en versiones anteriores de Windows.
Como pasa siempre que Microsoft saca un nuevo sistema operativo, nos juran que la aparición del dichoso pantallazo azúl es algo que casi nunca ocurrirá, aunque en la realidad y luego de instalar cien mil cosas sea algo relativamente frecuente. Pero como Microsoft se preocupa por nosotros, ha buscado aplacar los futuros enfados con la simple pero expresiva cara triste.
5 de agosto de 2011
Neutralidad o transparencia en la transmisión de información en Internet: El caso de Telefónica de Chile
Las leyes de neutralidad de red en Chile han obligado a Telefónica de Chile a publicar cómo gestiona su red en ese país. Resulta un documento especialmente interesante en estos días de gran discusión en todo el mundo del tipo “todos los bits son creados iguales”, demagogia que equipara la neutralidad con un derecho fundamental y hurta de ese modo la posibilidad de un debate racional.
Siempre surgen voces para recordar a los representantes del pueblo la necesidad de garantizar la neutralidad y la libertad en Internet. Aunque la neutralidad de la red no tiene nada que ver con la libertad en la red. Al contrario, la regulación de la neutralidad de la red es una amenaza contra la libertad en la red, incluso a la libertad de esas voces que en su desconocimiento están clamando por ella.
En primer lugar, Internet es en estos momentos libre, y en eso cabe poca discusión. Sin necesidad de regular nada en lo referente a su neutralidad, ocurre que los principales protagonistas de la misma no han podido o no han querido restringir la libertad. Así que el que pida regulación para obtener libertad (algo por cierto paradójico y que resulta ser sólo un oximorón), debería demostrar que la libertad hasta ahora disfrutada está en peligro.
En segundo lugar, una regulación de la neutralidad de red atentaría contra la libertad. Directamente, contra la de los operadores y legítimos dueños de las redes de telecomunicaciones, a los que se impondrían límites en el uso que pueden hacer de sus bienes. Seguro que a la voz no le apetece que le digan lo que tiene que hacer con su blog, su carro y su casa.
Indirectamente también atenta contra la libertad de los internautas de los que esas voces se erigen en defensor. Porque, si se les deja libertad, los operadores, que están aquí para ganar dinero, y eso solo lo pueden hacer sirviendo a sus clientes lo que piden, tratarán de ajustar su capacidad de telecomunicaciones a las demandas que más valoren los individuos. Y si estos prefieren que los paquetes que llevan información sobre el estado en tiempo real de las carreteras lleguen antes que el millonésimo fragmento de una película iraní de hace 10 años, los operadores tratarán de hacer que así sea. De esta forma, los internautas tendrán libertad para elegir los servicios que les interesen, y los operadores, para darles los mismos en busca del beneficio.
Ciertamente, los proveedores de Internet podrían no hacer estas cosas. Pero entonces sería más caro conectarse a internet, pues tendrían que invertir en mejores infraestructuras para dar soporte a mucho más ancho de banda, o el servicio sería peor, pues con el mismo ancho de banda y sin priorizar todos los usuarios verían cómo su conexión iría más lenta. Podrían no dar señal de televisión a un precio extra, pero entonces serían los usuarios de internet los que soportarían en exclusiva los costes de la infraestructura, sin compartirla con quienes ven la televisión por el cable.
Pero si se mete por medio algún burócrata diciendo que todos los paquetes son iguales, y enseñando a los proveedores de Internet cómo hacer su trabajo, nada de esto pasará. Al contrario, serán los intereses del burócrata, su supuesto conocimiento técnico, los que guíen las decisiones de los proveedores de Internet. Lo que llevará a una pérdida de variedad, de riqueza, e incluso a poner en riesgo la red. Nada de libertad y más bien todo lo contrario.
elefónica Chile hace prácticamente todo lo que los propulsores de estas leyes de neutralidad consideran maligno. Limita la descarga de archivos de sitios como Rapidshare y Megaupload, así como el tráfico en las redes P2P, cuando existen problemas de saturación del ancho de banda, dando prioridad a servicios en tiempo real como la telefonía IP o los juegos. Se reserva la posibilidad de emplear parte de la conexión para dar servicios propios. Naturalmente, no bloquea a Google o MSN porque se nieguen a pagarle un diezmo, que es el escenario con el que nos pretenden asustar. No le saldría a cuenta.
A nadie, ni a las operadoras ni a los clientes, nos hace gracia que se incumpla la neutralidad de la red aunque sea para dar un buen servicio. Pero las personas adultas que viven en el mundo real saben que frecuentemente hay que hacer elecciones entre distintos bienes. Si se plantea el asunto de la neutralidad como algo aislado, sin más consecuencias, todos nos apuntaríamos. Pero prohibir a una operadora gestionar su red supone pagar un precio más alto o sufrir un peor servicio. Debemos elegir entre una cosa u otra. Y ya lo hacemos en el mercado.
Sin duda estaría bien que las operadoras en Perú fueran transparentes, como Telefónica Chile se ha visto obligada a serlo, para que los clientes podamos tomar una decisión mejor informada. Pero somos nosotros quienes tenemos el poder de castigar las violaciones, reales o imaginarias, a ese paraíso teórico de la neutralidad de la red. Sin nuestro dinero, las compañías no son nadie. Así que, puestos a apoyar algo, mejor una ley de transparencia que de neutralidad.
Fuente: rdservicios.com Weblog
En primer lugar, Internet es en estos momentos libre, y en eso cabe poca discusión. Sin necesidad de regular nada en lo referente a su neutralidad, ocurre que los principales protagonistas de la misma no han podido o no han querido restringir la libertad. Así que el que pida regulación para obtener libertad (algo por cierto paradójico y que resulta ser sólo un oximorón), debería demostrar que la libertad hasta ahora disfrutada está en peligro.
En segundo lugar, una regulación de la neutralidad de red atentaría contra la libertad. Directamente, contra la de los operadores y legítimos dueños de las redes de telecomunicaciones, a los que se impondrían límites en el uso que pueden hacer de sus bienes. Seguro que a la voz no le apetece que le digan lo que tiene que hacer con su blog, su carro y su casa.
Indirectamente también atenta contra la libertad de los internautas de los que esas voces se erigen en defensor. Porque, si se les deja libertad, los operadores, que están aquí para ganar dinero, y eso solo lo pueden hacer sirviendo a sus clientes lo que piden, tratarán de ajustar su capacidad de telecomunicaciones a las demandas que más valoren los individuos. Y si estos prefieren que los paquetes que llevan información sobre el estado en tiempo real de las carreteras lleguen antes que el millonésimo fragmento de una película iraní de hace 10 años, los operadores tratarán de hacer que así sea. De esta forma, los internautas tendrán libertad para elegir los servicios que les interesen, y los operadores, para darles los mismos en busca del beneficio.
Ciertamente, los proveedores de Internet podrían no hacer estas cosas. Pero entonces sería más caro conectarse a internet, pues tendrían que invertir en mejores infraestructuras para dar soporte a mucho más ancho de banda, o el servicio sería peor, pues con el mismo ancho de banda y sin priorizar todos los usuarios verían cómo su conexión iría más lenta. Podrían no dar señal de televisión a un precio extra, pero entonces serían los usuarios de internet los que soportarían en exclusiva los costes de la infraestructura, sin compartirla con quienes ven la televisión por el cable.
Pero si se mete por medio algún burócrata diciendo que todos los paquetes son iguales, y enseñando a los proveedores de Internet cómo hacer su trabajo, nada de esto pasará. Al contrario, serán los intereses del burócrata, su supuesto conocimiento técnico, los que guíen las decisiones de los proveedores de Internet. Lo que llevará a una pérdida de variedad, de riqueza, e incluso a poner en riesgo la red. Nada de libertad y más bien todo lo contrario.
elefónica Chile hace prácticamente todo lo que los propulsores de estas leyes de neutralidad consideran maligno. Limita la descarga de archivos de sitios como Rapidshare y Megaupload, así como el tráfico en las redes P2P, cuando existen problemas de saturación del ancho de banda, dando prioridad a servicios en tiempo real como la telefonía IP o los juegos. Se reserva la posibilidad de emplear parte de la conexión para dar servicios propios. Naturalmente, no bloquea a Google o MSN porque se nieguen a pagarle un diezmo, que es el escenario con el que nos pretenden asustar. No le saldría a cuenta.
A nadie, ni a las operadoras ni a los clientes, nos hace gracia que se incumpla la neutralidad de la red aunque sea para dar un buen servicio. Pero las personas adultas que viven en el mundo real saben que frecuentemente hay que hacer elecciones entre distintos bienes. Si se plantea el asunto de la neutralidad como algo aislado, sin más consecuencias, todos nos apuntaríamos. Pero prohibir a una operadora gestionar su red supone pagar un precio más alto o sufrir un peor servicio. Debemos elegir entre una cosa u otra. Y ya lo hacemos en el mercado.
Sin duda estaría bien que las operadoras en Perú fueran transparentes, como Telefónica Chile se ha visto obligada a serlo, para que los clientes podamos tomar una decisión mejor informada. Pero somos nosotros quienes tenemos el poder de castigar las violaciones, reales o imaginarias, a ese paraíso teórico de la neutralidad de la red. Sin nuestro dinero, las compañías no son nadie. Así que, puestos a apoyar algo, mejor una ley de transparencia que de neutralidad.
Fuente: rdservicios.com Weblog
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